
Y es que, OutRun desprende carisma por todos y cada uno de sus píxeles. Si a esto, le añadimos las innovaciones técnicas que trajo consigo, podremos comprender con claridad porque marcó un hito dentro de los juegos de conducción y como pavimentó un próspero camino para el éxito de las recreativas de los 90.
Entre las diversas innovaciones que aportó a la industria destacan:
- Mueble inmersivo motorizado.
- Impresionante apartado musical.
- Proporcionaba libertad al usuario para selecciónar la música y escoger rutas de juego en tiempo real.
Al margen de estos añadidos, el gran logro de OutRun, fué sin duda, conseguir aportar una experiencia de juego única para los jugadores de la época. Todas y cada una de las innovaciones estaban orientadas a conseguir que el jugador se sintiese a los mandos de un ferrari testarrosa, atravesando paradisiacos circuitos en inmejorable compañia.
Alejado a conciencia del simulador real y cercano al sueño idílico de todo adolescente; su creador Yu Suzuki, nos permitió cumplir un sueño a cambio de una moneda.
OutRun ha sido tratado de forma recurrente en muchos análisis, y es por ello, por lo que desde la Edad del Pixel vamos a interesarnos en conocer un nuevo punto de vista y su relación con otras disciplinas artísticas. De esta manera, intentaremos dar respuestas a preguntas como, ¿De donde surge el concepto de Out Run?¿Que elementos son los que han influenciado y motivado su aparición?.
Partiendo de las propias palabras de su creador Yu Suzuki y del análisis del contexto de la época en la que hizo aparición el arcade original, giramos la llave de contacto de nuestro coche preferido para adentraremos en el mundo de los parecidos razonables y descubrir las razones que motivaron la aparición de este inmortal videojuego.






